Hace bien el Gobierno de llamar la
atención sobre este problema, sabemos ya que cuando se desata la inflación, es
difícil frenarla y que los más castigados son los consumidores de bajos
recursos, lo que éstos pueden gastar sólo es para lo imprescindible, sin que
haya margen para ejercer su poder de elección, y así y todo no
alcanza.
Tampoco se trata solamente de
buscar culpables, porque para unos es el almacenero de la esquina o los mercados
chinos, los supermercados, para otros los impuestos, para otros el valor del
dólar, las exportaciones etc., etc., etc. La realidad, como sucede generalmente,
es que hay culpas concurrentes.
Hace 20 años que
ADELCO realiza la encuesta de precios de la canasta básica
familiar (22 productos alimenticios y 6 de higiene). Así como otras veces, se ha
comprobado cómo aparece la inflación paulatinamente y se instala.
¿Qué se puede hacer? Volvemos a
reclamar lo que hace tiempo venimos haciendo. No es equitativo cobrar el 21%
sobre productos imprescindibles de alimentación. Habría que establecer por lo
menos una lista de 20 productos básicos, pero realmente básicos, sobre los
cuales se cobre solamente un 10,50%. Y pensando siempre en los presupuestos
familiares no es equitativo cobrar el 21% sobre los servicios públicos
domiciliarios y menos aún agregar impuestos y tasas que nada tienen que ver con
el propio servicio, tanto municipales, provinciales, como nacionales… lo que
encarece el monto final en un casi 40%. Habría que tomar una medida para
proteger a los usuarios de bajos consumos.
¿Es razonable estar cobrando
impuestos a los carenciados, se lo puede hacer con los que están bajo el nivel
de pobreza? Es un desatino. No se tomaron en cuenta estos reclamos, pero
ADELCO cree que cada vez se hace más importante el
considerarlos.
Otro punto reclamado por
ADELCO, fue la exhibición de prec