Hace ya más
de cinco meses se promulgó de hecho la Ley 25.954 por la cual “en todos aquellos casos en los que surgieran
del monto total a pagar diferencias menores a cinco (5) centavos y fuera
imposible la devolución del vuelto correspondiente, la diferencia será siempre a
favor del consumidor”.
Esto quiere
decir que si un producto o servicio está promocionado por ejemplo a $0,99, el
comerciante no tiene monedas de un centavo para devolverle al cliente, DEBE
cobrar $0,95 y NO $1,00.
Sin embargo,
los locutorios, supermercados y los comercios en general, siguen quedándose con
el vuelto...
En el caso
particular de los locutorios, siguen facturando los pulsos a 23 centavos,
cobrando 25 a cada uno de los usuarios. Pensemos en la diferencia multiplicada
por miles de usuarios y consumidores...
Para que se
revierta esta situación es necesaria la difusión de esta norma y su
implementación, para que las empresas no sigan facturando en negro a costa del
bolsillo del usuario.